About the work
¡He dicho que fuera!
¡No quiero rameras en mi barco!
¡Out, Go out!
Cuando aquella escuchó lo de llamar a la policía, se postró a los pies del capitán suplicándole clemencia…
-¡Levántese usted! Le dijo D. Pedro más sosegado por la actitud de vencida de aquella infeliz…
La acompañaba el marinero Antón con muy pocas ganas a la bella de ébano para que esta desembarcara, pensando en desobedecer aquellas órdenes dadas por el “Viejo”…
Encargándole el capitán al 1º de puente que investigara a ver quién era el culpable de aquel atropello…
Mientras, en las cubiertas inferiores, iban el resto de las chicas de cabina en cabina haciendo sendos favores y no sólo
a los subalternos, pues más de un oficial también entró en el juego….
Al alba del día siguiente, antes de romper el mismo con toda su luminosidad, a la hora de abandonar las prostitutas el barco, Dña. Elvira acompañada en esta ocasión por el esposo, iniciaban el paseo matutino por la cubierta principal, dándose estos de frente con aquel grotesco espectáculo:
¡No puedo creerlo! Decía el “Viejo” estupefacto… ¡No es posible!
¡Esto es una profanación!
-¡Oiga Isidoro!
Al chivato se le coloreo de rojo hasta la calva…
Atónito y paralizado, el correveidiles principal de a bordo, quedó como estatua de sal…
¿Es qué había más mujerzuelas de estas a bordo?
No… no D. Pedro, estas estaban embarcando en este preciso momento…
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Title Página - 137 - Constanza "La Perrita Navegante"
¡He dicho que fuera!
¡No quiero rameras en mi barco!
¡Out, Go out!
Cuando aquella escuchó lo de llamar a la policía, se postró a los pies del capitán suplicándole clemencia…
-¡Levántese usted! Le dijo D. Pedro más sosegado por la actitud de vencida de aquella infeliz…
La acompañaba el marinero Antón con muy pocas ganas a la bella de ébano para que esta desembarcara, pensando en desobedecer aquellas órdenes dadas por el “Viejo”…
Encargándole el capitán al 1º de puente que investigara a ver quién era el culpable de aquel atropello…
Mientras, en las cubiertas inferiores, iban el resto de las chicas de cabina en cabina haciendo sendos favores y no sólo
a los subalternos, pues más de un oficial también entró en el juego….
Al alba del día siguiente, antes de romper el mismo con toda su luminosidad, a la hora de abandonar las prostitutas el barco, Dña. Elvira acompañada en esta ocasión por el esposo, iniciaban el paseo matutino por la cubierta principal, dándose estos de frente con aquel grotesco espectáculo:
¡No puedo creerlo! Decía el “Viejo” estupefacto… ¡No es posible!
¡Esto es una profanación!
-¡Oiga Isidoro!
Al chivato se le coloreo de rojo hasta la calva…
Atónito y paralizado, el correveidiles principal de a bordo, quedó como estatua de sal…
¿Es qué había más mujerzuelas de estas a bordo?
No… no D. Pedro, estas estaban embarcando en este preciso momento…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509085125121
Entry date Sep 8, 2015, 9:04 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 8, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509085125121-pagina-137-constanza-la-perrita-navegante-