About the work
Fran lanzaba la bola con todas sus fuerzas para que la misma llegara lo más lejos posible, pero la “cachorrita” no estaba por la labor, aquel día solo quería jugar, recuperar lo que no correteó el día anterior, pasaba de la tarea…
Dejó el cocinero que anduviera a su aire, para una vez cansada de tantas galopadas, desfilar hacia el camarote…
Divisó la silueta de la señora saliendo de una de las puertas estancas del buque, un relámpago de luz iluminó sus seseras:
-Esta es la mía – se dijo Fran yendo al encuentro de la señora...
Quedando pasmado cuando ella se le acercó, para sorpresa de él, Dña. Elvira a través del jefe de máquinas se había enterado de los mandatos dados a él por su esposo sobre la perrita…
-Yo no le prometo nada – pues usted ya conocerá a mi marido – lo que dice va a misa – pero tenga usted la completa seguridad, que apenas vea la oportunidad le hablo del tema…
¡Dios quiera que su esposo le conceda ese privilegio a la perrita para que pueda seguir entre nosotros!
Le contestó Fran muy eufórico, pues se daba cuenta que aquella era la pieza que le faltaba para completar el puzle…
-Cosas más difíciles se han visto-
-Además, mi esposo no se come a nadie –
-eso sí, le gusta que lo obedezcan en su terreno–
- y como usted podrá deducir, de alguna manera usted se saltó esa regla. Dijo la señora…
Se dirigió a la perrita, mimándola con sus caricias, la “cachorrita” la compensó con sus monerías…
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Title Página - 68 - Constanza "La Perrita Navegante"
Fran lanzaba la bola con todas sus fuerzas para que la misma llegara lo más lejos posible, pero la “cachorrita” no estaba por la labor, aquel día solo quería jugar, recuperar lo que no correteó el día anterior, pasaba de la tarea…
Dejó el cocinero que anduviera a su aire, para una vez cansada de tantas galopadas, desfilar hacia el camarote…
Divisó la silueta de la señora saliendo de una de las puertas estancas del buque, un relámpago de luz iluminó sus seseras:
-Esta es la mía – se dijo Fran yendo al encuentro de la señora...
Quedando pasmado cuando ella se le acercó, para sorpresa de él, Dña. Elvira a través del jefe de máquinas se había enterado de los mandatos dados a él por su esposo sobre la perrita…
-Yo no le prometo nada – pues usted ya conocerá a mi marido – lo que dice va a misa – pero tenga usted la completa seguridad, que apenas vea la oportunidad le hablo del tema…
¡Dios quiera que su esposo le conceda ese privilegio a la perrita para que pueda seguir entre nosotros!
Le contestó Fran muy eufórico, pues se daba cuenta que aquella era la pieza que le faltaba para completar el puzle…
-Cosas más difíciles se han visto-
-Además, mi esposo no se come a nadie –
-eso sí, le gusta que lo obedezcan en su terreno–
- y como usted podrá deducir, de alguna manera usted se saltó esa regla. Dijo la señora…
Se dirigió a la perrita, mimándola con sus caricias, la “cachorrita” la compensó con sus monerías…
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509075113558
Entry date Sep 7, 2015, 3:37 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 7, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509075113558-pagina-68-constanza-la-perrita-navegante-