About the work
¡Aunque a lo hecho, pecho! Prosiguió hablando el jefe:
¡Y ya qué está el animalito con nosotros, tendremos que buscar la manera de convencer al “Viejo” para que la deje en el barco!
Un rayo de luz iluminó el cuerpo de Fran, aquellas palabras con la que terminó el Jefe de máquinas la conversación, era como una gran esperanza, la misma llenó de optimismo al cocinero, de momento, el segundo que más mandaba a bordo estaba por la labor de dejar a la grumete en el barco…
Fran sabía de antemano que tampoco hubiese servido de nada el haberle pedido permiso al capitán para tener a la perrita con ellos, pues la ojeriza del comandante hacia él, era simplemente enfermiza…
Como si la lengua se la hubiera comido un gato, el cocinero aquella noche no volvió a abrir su boca hasta la finalización de la partida, para darles a todos los presentes las buenas noches…
Al dirigirse hacia su camarote, Fran iba cavilando sobre la plática mantenida con el jefe, que en un principio pensó que iba a ir por otros derroteros, por el comienzo de la misma…
Se daba cuenta que tenía a alguien de mucho peso a su favor, aquella noche el pesimismo que arrastraba había desaparecido de su semblante, aquel que en más de una ocasión lo conducía a perder la fe, la charla le había revivido los ánimos…
En la cabeza le revoloteaban las palabras con las que abordaría a la señora Elvira apenas la viera, rogarle por la estancia de la perrita a bordo para que a la sazón ella le comentara a su esposo, ese era el granito de arena que
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Title Página - 62 - Constanza "La Perrita Navegante"
¡Aunque a lo hecho, pecho! Prosiguió hablando el jefe:
¡Y ya qué está el animalito con nosotros, tendremos que buscar la manera de convencer al “Viejo” para que la deje en el barco!
Un rayo de luz iluminó el cuerpo de Fran, aquellas palabras con la que terminó el Jefe de máquinas la conversación, era como una gran esperanza, la misma llenó de optimismo al cocinero, de momento, el segundo que más mandaba a bordo estaba por la labor de dejar a la grumete en el barco…
Fran sabía de antemano que tampoco hubiese servido de nada el haberle pedido permiso al capitán para tener a la perrita con ellos, pues la ojeriza del comandante hacia él, era simplemente enfermiza…
Como si la lengua se la hubiera comido un gato, el cocinero aquella noche no volvió a abrir su boca hasta la finalización de la partida, para darles a todos los presentes las buenas noches…
Al dirigirse hacia su camarote, Fran iba cavilando sobre la plática mantenida con el jefe, que en un principio pensó que iba a ir por otros derroteros, por el comienzo de la misma…
Se daba cuenta que tenía a alguien de mucho peso a su favor, aquella noche el pesimismo que arrastraba había desaparecido de su semblante, aquel que en más de una ocasión lo conducía a perder la fe, la charla le había revivido los ánimos…
En la cabeza le revoloteaban las palabras con las que abordaría a la señora Elvira apenas la viera, rogarle por la estancia de la perrita a bordo para que a la sazón ella le comentara a su esposo, ese era el granito de arena que
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509075112537
Entry date Sep 7, 2015, 1:00 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 7, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509075112537-pagina-62-constanza-la-perrita-navegante-