About the work
El cocinero subió al camarote del capitán, entre ambos estaban terminando de confeccionar la lista del pedido de materiales para la cocina, el “Viejo” tenía que dar el visto bueno de la misma, al entrar en la cabina de este, Fran le devolvió el saludo sarcástico que en la mañana el chofer principal de la nave le había dado.
“Donde las dan, las toman” – Se dijo para sus adentros.
En aquel momento el caudillo tenía la cara de palo que lo caracterizaba perennemente…
Aquella sonrisa que el cocinero le había devuelto al comandante, le costó para los restos que la inquina que aquel avinagrado le tenía ya, la misma se aumentara, jamás le perdonaría aquella manera de tratar de burlarse de él…
Bajó del camarote del “Viejo” pensando que se había pasado varios pueblos con su actitud.
¡Pero a lo hecho, pecho! - Dijo Fran.
Al mediodía apenas terminó con su faena se dirigió a por la perrita, al entrar se la encontró en primera fila mirándolo con sus hermosos ojos y con su cabeza ladeada…
-Anda que iban a tardar en dar contigo- Pensó el cocinero apenas la vio.
A las palabras de ¡Vamos Consta! –Salió como una bala.
Caía la tarde cuando el barco estaba dejando por la popa en su totalidad a la isla de Gran Canaria, aprovechando el clima primaveral de las aguas del archipiélago sacó a la perrita a dar el paseo habitual por la cubierta principal…
Acompañado del buen tiempo, para seguir erre que erre con la tercera de las lecciones, aunque apenas se movía el barco, la perrita daba la sensación de que aquella prueba pertenecía al pasado, cada vez corría por la cubierta con más
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Title Página - 39 - Constanza "La Perrita Navegante"
El cocinero subió al camarote del capitán, entre ambos estaban terminando de confeccionar la lista del pedido de materiales para la cocina, el “Viejo” tenía que dar el visto bueno de la misma, al entrar en la cabina de este, Fran le devolvió el saludo sarcástico que en la mañana el chofer principal de la nave le había dado.
“Donde las dan, las toman” – Se dijo para sus adentros.
En aquel momento el caudillo tenía la cara de palo que lo caracterizaba perennemente…
Aquella sonrisa que el cocinero le había devuelto al comandante, le costó para los restos que la inquina que aquel avinagrado le tenía ya, la misma se aumentara, jamás le perdonaría aquella manera de tratar de burlarse de él…
Bajó del camarote del “Viejo” pensando que se había pasado varios pueblos con su actitud.
¡Pero a lo hecho, pecho! - Dijo Fran.
Al mediodía apenas terminó con su faena se dirigió a por la perrita, al entrar se la encontró en primera fila mirándolo con sus hermosos ojos y con su cabeza ladeada…
-Anda que iban a tardar en dar contigo- Pensó el cocinero apenas la vio.
A las palabras de ¡Vamos Consta! –Salió como una bala.
Caía la tarde cuando el barco estaba dejando por la popa en su totalidad a la isla de Gran Canaria, aprovechando el clima primaveral de las aguas del archipiélago sacó a la perrita a dar el paseo habitual por la cubierta principal…
Acompañado del buen tiempo, para seguir erre que erre con la tercera de las lecciones, aunque apenas se movía el barco, la perrita daba la sensación de que aquella prueba pertenecía al pasado, cada vez corría por la cubierta con más
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509065107277
Entry date Sep 6, 2015, 4:00 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 6, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509065107277-pagina-39-constanza-la-perrita-navegante-