About the work
El capitán frente a él con las cejas fruncidas, la peor de las posturas faciales del conductor principal de aquella nave, muy conocida aquella actitud suya, cuyo significado era la de bronca segura…
¡Hombre de Dios!
¡Cómo se atreve usted a traer un animal a bordo sin mi permiso!
Elevándole la voz le recalcó:
¡En el próximo puerto que arribemos, usted me pone al perro de marras en el muelle!
-Sin ningún tipo de excusas- o tendré que tomar otras medidas más severas- le espetó el capitán a Fran sin dejarlo hablar una sola palabra.
Este trató por todos los medios de explicarle en las circunstancias que se habían encontrado a la perrita, todo lo que llevaba en la cabeza para decirle, más bien por ver si aquel fierabrás se le ablandaba el corazón, pero no hubo manera, lo intentó por activa y por pasiva, pero no lo dejó siquiera articular dos palabras seguidas…
Fran sabiendo de antemano de la mala leche que se gastaba el capitán, ponía muy en dudas que la perrita siguiera a bordo después del primero de los puertos que tocara el barco, en un principio sería Lagos, pero eso nunca se sabe en las travesías con toda exactitud…
¡Bueno, ya está usted informado de mi postura! – lo único que espero es que usted cumpla con mis órdenes.
-La conversación está terminada – se puede retirar.
Dijo tajantemente el comandante.
Fran, “Puso pies en polvorosa”
Bajó de dos en dos los peldaños de las escaleras del
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Title Página - 25 - Constanza "La Perrita Navegante"
El capitán frente a él con las cejas fruncidas, la peor de las posturas faciales del conductor principal de aquella nave, muy conocida aquella actitud suya, cuyo significado era la de bronca segura…
¡Hombre de Dios!
¡Cómo se atreve usted a traer un animal a bordo sin mi permiso!
Elevándole la voz le recalcó:
¡En el próximo puerto que arribemos, usted me pone al perro de marras en el muelle!
-Sin ningún tipo de excusas- o tendré que tomar otras medidas más severas- le espetó el capitán a Fran sin dejarlo hablar una sola palabra.
Este trató por todos los medios de explicarle en las circunstancias que se habían encontrado a la perrita, todo lo que llevaba en la cabeza para decirle, más bien por ver si aquel fierabrás se le ablandaba el corazón, pero no hubo manera, lo intentó por activa y por pasiva, pero no lo dejó siquiera articular dos palabras seguidas…
Fran sabiendo de antemano de la mala leche que se gastaba el capitán, ponía muy en dudas que la perrita siguiera a bordo después del primero de los puertos que tocara el barco, en un principio sería Lagos, pero eso nunca se sabe en las travesías con toda exactitud…
¡Bueno, ya está usted informado de mi postura! – lo único que espero es que usted cumpla con mis órdenes.
-La conversación está terminada – se puede retirar.
Dijo tajantemente el comandante.
Fran, “Puso pies en polvorosa”
Bajó de dos en dos los peldaños de las escaleras del
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Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1509065106003
Entry date Sep 6, 2015, 10:29 AM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 6, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509065106003-pagina-25-constanza-la-perrita-navegante-