About the work
Al pisar la cubierta seguía la odisea,
“Quien quiera peces que se moje el culo” – Dijo en voz alta Fran.
Este había decidido que una vez dentro del barco, llevársela a su camarote, aparte que José no dormía solo en el suyo…
Pero antes habría que sortear los últimos obstáculos:
¡Mira! –Ahí está el marinero de guardia. Le dijo Fran a José.
-Despístalo como puedas para poder llevármela a mi camarote. Comentó Fran un poco alterado.
Una vez superado aquel contratiempo, la pudo meter en su cabina sin que nadie de momento se percatara de la jugada…
Fran lo tenía bastante claro, que más pronto que tarde, se iba a enterar toda la tripulación.
-Normal, - Pensó para sus adentros.
Pero lo que tocaba ahora era esconderla todo el tiempo que pudieran, por lo menos, que no la fueran a descubrir antes de la salida del barco del puerto de Constanza…
Cuando la perrita se encontró en el suelo de aquel camarote tan acogedor, para ella tuvo que ser un cambio muy brusco de ambiente y temperatura, pues en el mismo la calefacción se hacía notar…
Para Constanza nacía una nueva vida llena de esperanza, aquella perrita que el destino la había puesto en un camino sin retorno, abandonada posiblemente a morir de frío debajo de un coche, se le habría un nuevo horizonte repleto de grandes sorpresas, aunque en todos los caminos siempre se encuentran algunas piedras.…
--------------------------------- 12 ---------------------------------
Print work information
Work information
Title Página 12 - Constanza "La Perrita Navegante"
Al pisar la cubierta seguía la odisea,
“Quien quiera peces que se moje el culo” – Dijo en voz alta Fran.
Este había decidido que una vez dentro del barco, llevársela a su camarote, aparte que José no dormía solo en el suyo…
Pero antes habría que sortear los últimos obstáculos:
¡Mira! –Ahí está el marinero de guardia. Le dijo Fran a José.
-Despístalo como puedas para poder llevármela a mi camarote. Comentó Fran un poco alterado.
Una vez superado aquel contratiempo, la pudo meter en su cabina sin que nadie de momento se percatara de la jugada…
Fran lo tenía bastante claro, que más pronto que tarde, se iba a enterar toda la tripulación.
-Normal, - Pensó para sus adentros.
Pero lo que tocaba ahora era esconderla todo el tiempo que pudieran, por lo menos, que no la fueran a descubrir antes de la salida del barco del puerto de Constanza…
Cuando la perrita se encontró en el suelo de aquel camarote tan acogedor, para ella tuvo que ser un cambio muy brusco de ambiente y temperatura, pues en el mismo la calefacción se hacía notar…
Para Constanza nacía una nueva vida llena de esperanza, aquella perrita que el destino la había puesto en un camino sin retorno, abandonada posiblemente a morir de frío debajo de un coche, se le habría un nuevo horizonte repleto de grandes sorpresas, aunque en todos los caminos siempre se encuentran algunas piedras.…
--------------------------------- 12 ---------------------------------
Work type Literary: Other
Tags poesía romántica
-------------------------
Registry info in Safe Creative
Identifier 1509055101643
Entry date Sep 5, 2015, 12:22 PM UTC
License All rights reserved
-------------------------
Copyright registered declarations
Author. Holder Francisco Déniz Bruno. Date Sep 5, 2015.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1509055101643-pagina-12-constanza-la-perrita-navegante-