Mi mamá me decía que las rubias con vestidos rosas siempre se ganaban el corazón de los chicos.
No tenía razón, los chicos quieren a una chica inocente con la cabeza metida en un libro.
Soy la última rubia que ama el maquillaje y que si le interesa la vida social. Que sí quiere ser la reina del baile y la que desearía ser novia del chico popular.