AARON —¿Señor Ritter? —digo al traspasar la puerta de su despacho en el centro de menores. —Usted debe de ser el señor Taylor. —Sí… —digo rascándome la nuca. —Siéntese —me pide, señalando a una de las sillas—. Supongo que tendrá bastantes dudas y preguntas… —La verdad es que tengo demasiadas y no sé siquiera por [...]