(En la Sombra)
Voy de frente al viento helado tormentoso,
se me hace la piel granizo
y por más que me repliego
me siento como un erizo.
(En la Luz)
¡Qué agradable me resulta el aroma de violeta
que emana de mi silueta y filtra tu rostro!;
eres como el vino fresco reposado que te comparto.