Este pequeño inquieto y juguetón me dió mucha cancha en una tarde de verano con baño incluido y paseo playero. Con gran desparpajo y sonrisa pícara hizo que mi cámara se quedara prendado de él. Un niño cariñoso y divertido que hizo que sus padres y yo disfrutáramos con sus poses y risas. El juego de la rana y una moto como atrezzo hicieron que se lo pasara bomba. Para el recuerdo animé a sus padres también a dejarse retratar para así tener el recuerdo completo de lo que son, una feliz familia.