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La mujer que yo amo
La mujer que yo amo es amable, muy amable. Su caricia alivia y sana cualquier tipo de dolor. Cada beso suyo es un acto de amor y entrega incondicional. En su precioso rostro conviven de igual modo la sabiduría de su experiencia con la inocencia más cándida.
La mujer que yo amo tiene vida en sus ojos y cientos de miradas que te penetran en el alma y le hacen única.
La mujer que yo amo tiene un extenso abanico de sonrisas diferentes que te refrescan como la brisa suave de un mar en calma.
La mujer que yo amo tiene una risa que es una explosión de felicidad y que te contagia de alegría de vivir.
La mujer que yo amo también llora, lo hace a escondida, no le gusta que la vean, no quiere mostrarse vulnerable, así que prefiere llorar a solas.
La mujer que yo amo, aunque no lo parezca, es la más fuerte, valiente y comprometida que conozco.
La mujer que yo amo, ama con todo su ser, te arrulla con su ternura y no retiene el vuelo de los que ama.
La mujer que yo amo es pura sensibilidad y un espíritu libre que respeta la libertad de los demás, aunque esas libertades le supongan distancia, perdida o dolor.
La mujer que yo amo es la mejor amiga que se puede tener y nosotros lo sabemos.
La mujer que yo amo es extraordinariamente humana y no trata de parecer perfecta, ni espera que tú o yo lo seamos.
La mujer que yo amo es comprensiva y no juzga ni emite juicios, está ahí.
La mujer que yo amo comete errores, se equivoca, tropieza y hasta se cae con gracia y estilo. Ella ha aprendido a caer de culo como si se hubiera tirado por un tobogán, luego se levanta, se sacude un poco quitándole importancia y continua caminando como si nada.
La mujer que yo amo es serena y estable como una montaña.
La mujer que yo amo sabe escuchar más allá de las palabras o los silencios.
La mujer que yo amo es fértil como la madre tierra y como tal cuida con todo su amor de todas sus criaturas. Ella crea vida en todo lo que hace y es madre coraje aunque no tenga hijos.
La mujer que yo amo tiene la extraña habilidad de hacer que todo parezca fácil.
La mujer que yo amo es la máxima expresión de la naturalidad. Es ella misma en cualquier circunstancia y sólo por eso es sencillamente maravillosa.
La mujer que yo amo es la más amable que conozco.
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Title Rescatando a la autora de mi pasado para la carta de amor que recibiré en el futuro por el hombre de mi vida:
La mujer que yo amo
La mujer que yo amo es amable, muy amable. Su caricia alivia y sana cualquier tipo de dolor. Cada beso suyo es un acto de amor y entrega incondicional. En su precioso rostro conviven de igual modo la sabiduría de su experiencia con la inocencia más cándida.
La mujer que yo amo tiene vida en sus ojos y cientos de miradas que te penetran en el alma y le hacen única.
La mujer que yo amo tiene un extenso abanico de sonrisas diferentes que te refrescan como la brisa suave de un mar en calma.
La mujer que yo amo tiene una risa que es una explosión de felicidad y que te contagia de alegría de vivir.
La mujer que yo amo también llora, lo hace a escondida, no le gusta que la vean, no quiere mostrarse vulnerable, así que prefiere llorar a solas.
La mujer que yo amo, aunque no lo parezca, es la más fuerte, valiente y comprometida que conozco.
La mujer que yo amo, ama con todo su ser, te arrulla con su ternura y no retiene el vuelo de los que ama.
La mujer que yo amo es pura sensibilidad y un espíritu libre que respeta la libertad de los demás, aunque esas libertades le supongan distancia, perdida o dolor.
La mujer que yo amo es la mejor amiga que se puede tener y nosotros lo sabemos.
La mujer que yo amo es extraordinariamente humana y no trata de parecer perfecta, ni espera que tú o yo lo seamos.
La mujer que yo amo es comprensiva y no juzga ni emite juicios, está ahí.
La mujer que yo amo comete errores, se equivoca, tropieza y hasta se cae con gracia y estilo. Ella ha aprendido a caer de culo como si se hubiera tirado por un tobogán, luego se levanta, se sacude un poco quitándole importancia y continua caminando como si nada.
La mujer que yo amo es serena y estable como una montaña.
La mujer que yo amo sabe escuchar más allá de las palabras o los silencios.
La mujer que yo amo es fértil como la madre tierra y como tal cuida con todo su amor de todas sus criaturas. Ella crea vida en todo lo que hace y es madre coraje aunque no tenga hijos.
La mujer que yo amo tiene la extraña habilidad de hacer que todo parezca fácil.
La mujer que yo amo es la máxima expresión de la naturalidad. Es ella misma en cualquier circunstancia y sólo por eso es sencillamente maravillosa.
La mujer que yo amo es la más amable que conozco.
Work type Narrative, Essay
Tags consciencia, relatos, crecimiento, cuentos, blog, poesía, sanación, cuentos, relatos, amor, desarrollo personal, consciencia, desarrollo personal, sanación, amor, poesía, crecimiento
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Registry info in Safe Creative
Identifier 1408041701792
Entry date Aug 4, 2014, 12:05 PM UTC
License All rights reserved
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Copyright registered declarations
Author. Holder Marisa Rubio Pedrero. Date Aug 4, 2014.
Information available at https://www.safecreative.org/work/1408041701792-rescatando-a-la-autora-de-mi-pasado-para-la-carta-de-amor-que-recibire-en-el-futuro-por-el-hombre-de-mi-vida-