Poco después mientras paseaban agarrados de la mano, llegaron al SoHo. El barrio con diferencia más autóctono de toda la ciudad de Manhattan.
Jessica se quedó fascinada al levantar la vista y fijarse en uno de los edificios de hierro colado que había captado especialmente su atención. Los ojos de Gabriel se volvieron hacia ella. Alzó la barbilla para saber qué era lo que estaba mirando con tanto detenimiento.
Sorprendido sonrió. Hacía apenas tres semanas que él también había sentido la misma i