Una noticia que nos hartamos de oír a la largo del último año coincidiendo con el momento de máxima popularización de los netbooks o ultraportátiles en el mercado demuestra cómo de fácil resulta manipular a la opinión pública: las supuestas hordas de clientes devolviendo en masa las máquinas con Linux simplemente no llegaron a existir nunca. Son completamente falsas.