Me di cuenta muy tarde.
Cuando empezó a dolerme el testículo izquierdo. Era un dolor agudo y punzante.
Ella estaba gritando encima de mí. Ninfomanía en su más pura esencia.
Al principio todo parecía excitante, luego en el tercer o cuarto polvo me parecía repetitivo pero todavía me parecía excitante y hacia el séptimo todo comenzó a apestar a mierda. Ahora era el octavo o noveno polvo en menos de 12 horas. La nena me estaba asesinando lentamente.
Simplemente la tomé con mis manos y me la quité de