La pugna por el control de los datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) añade un nuevo frente judicial en Estados Unidos. Varios creadores de contenido en YouTube han interpuesto una demanda colectiva por vulneración de derechos de autor contra Snap Inc., compañía propietaria de Snapchat. La acusan de utilizar vídeos protegidos sin autorización para entrenar sus modelos de IA.
Los demandantes gestionan tres canales de YouTube que, en conjunto, suman unos 6,2 millones de suscriptores. Según la denuncia, Snap ha empleado su contenido audiovisual para desarrollar funciones de IA como Imagine Lens, una herramienta que permite editar imágenes a partir de indicaciones de texto. El litigio está liderado por los responsables del popular canal de parodias h3h3, con más de 5,2 millones de seguidores, junto a los creadores de Mr. ShortGame Golf y Golfholics, informa Tech Crunch.
Scraping y elusión de barreras técnicas
La demanda, presentada en un tribunal de California, sostiene que Snap ha descargado de forma masiva y fraudulenta archivos visuales y de audio de millones de vídeos de YouTube mediante técnicas de scraping. Según el texto legal, la compañía ha utilizado programas automatizados de descargas y máquinas virtuales que rotan direcciones IP para evitar ser detectadas y sortear las barreras técnicas de la plataforma.
Estas prácticas, subrayan los demandantes, vulneran las condiciones de servicio de YouTube, que prohíben expresamente la descarga no autorizada y la extracción masiva de contenido y además infringen la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (DMCA).
Para los creadores, el conflicto trasciende lo económico. Estas acciones no solo son ilegales, también suponen «un ataque desmesurado a la comunidad de creadores de contenido», sostiene la demanda. Consideran que su trabajo ha servido para «impulsar una industria multimillonaria de IA generativa sin ninguna compensación», indica ClassAction.org.
Datasets académicos en el centro del conflicto
Uno de los aspectos más controvertidos del caso es el uso de conjuntos de datos como HD-VILA-100M y Panda-70M, concebidos en exclusiva para fines académicos y de investigación. Los demandantes acusan a Snap de ignorar de forma consciente las «limitaciones de licencia» asociadas a estos datasets para acceder a grandes volúmenes de información, señala Tech Crunch. El objetivo, aseguran, era crear un sistema de IA «bien entrenado» que otorgara a la compañía «una ventaja competitiva» frente a sus rivales y pudiera explotarse posteriormente con «fines comerciales para aumentar su rentabilidad», recoge ClassAction.org.
La demanda solicita una compensación económica por daños y perjuicios, así como una orden judicial permanente que impida a Snap seguir utilizando contenido protegido sin autorización. Hasta ahora, Snap no ha emitido declaraciones públicas ni ha respondido la solicitud de comentarios por parte de los medios.
Un frente legal cada vez más amplio
Esta denuncia no es un caso excepcional. Según The Tech Buzz, estos mismos youtubers han iniciado acciones legales similares contra Nvidia, Meta y ByteDance en un «intento coordinado» por frenar lo que consideran una explotación sistemática de su propiedad intelectual. Este mismo medio destaca que la organización Copyright Alliance ha cifrado en más de 70 las demandas por infracción de derechos de autor presentadas contra empresas de IA, que se han solventado con resoluciones dispares. Mientras que Meta ha logrado una victoria judicial parcial, Anthropic ha optado por resolver las reclamaciones con acuerdos millonarios.
Este litigio se interpreta como una advertencia para todo el sector tecnológico sobre la necesidad de «verificar la procedencia y autorización de los datos» utilizados en el entrenamiento de modelos de IA, apunta Ecosistema Startup, y propone «explorar alternativas» como acuerdos directos con los creadores o el uso de datos sintéticos.
Fuentes: Tech Crunch, ClassAction.org, The Tech Buzz, Ecosistema Startup.

