Sobre la obra
Esta obra explora la idea de la existencia como sistema circular en el que lo visible y lo invisible, la conciencia y el inconsciente, la materia y el espíritu, se encuentran en permanente diálogo.
En la parte superior, el disco luminoso simboliza un principio ordenador, una fuente de energía y conciencia. El árbol central (Axis Mundo) actúa como eje del mundo, uniendo lo celeste, lo terrestre y lo interior. Su anatomía orgánica recuerda simultáneamente a un sistema nervioso y una estructura vascular, sugiriendo que toda forma de vida comparte una misma raíz.
El gran círculo central funciona como portal o espacio de revelación. En su interior aparece una figura híbrida, a medio camino entre lo humano, lo animal y lo espiritual. No representa una identidad concreta, sino un estado de transformación: la conciencia enfrentándose a sus propios instintos, miedos y pulsiones vitales
Las criaturas suspendidas en el espacio evocan seres primordiales, entidades que parecen surgir de un estado anterior a la lógica y a la forma definida. Son manifestaciones del inconsciente, de aquello que habita en las profundidades de la psique y la naturaleza.
La criatura que emerge del agua y se posa sobre la estructura central actúa como mediador entre mundos. Su naturaleza ambigua sugiere que la vida no puede entenderse en categorías rígidas, sino como una continua metamorfosis.
La composición se organiza de manera casi ritual, como si se tratara de un mapa simbólico del proceso de individuación. Cada elemento parece ocupar un lugar preciso dentro de una arquitectura interior en la que las fuerzas opuestas no se excluyen, sino que se complementan.
La obra propone una reflexión sobre la unida
d profunda de todas las cosas. Sugiere que el ser humano es simultáneamente materia y espíritu, razón e instinto, orden y caos. En esa tensión constante reside la posibilidad de transformación y autoconocimiento.
| Información relativa de la obra: | |
| Año | 2026 |
|---|---|
| Formato | 50 cm de diámetro sobre papel |
| Técnica | Tinta y grafito sobre papel |
| Material | Papel |
Comentarios
Sobre el creador
“La línea es el eje central de su obra. Tramas minuciosas realizadas con bolígrafo construyen múltiples niveles de lectura y una textura que exige proximidad. Podremos deleitarnos con una forma de modular la línea comparable al nivel de los antiguos maestros del grabado. Su trabajo explora el conflicto permanente entre naturaleza y civilización, instinto y control, orden y caos. Su trabajo dialoga con los grandes maestros del Prado, museo en el que desarrolla parte de su producción. ”
Los dibujos y pinturas de Iván Correa nos hacen reflexionar sobre nuestros instintos, el inconsciente colectivo, y sobre el eterno conflicto entre naturaleza y civilización. La complejidad de sus últimas obras le permite enfrentarse a problemáticas conscientes e inconscientes; actuando en ciertas ocasiones de forma intuitiva. Correa busca crear imágenes místicas atemporales a través de una nueva mitología, forzando los límites de la existencia racional, donde los sueños cobran gran importancia. Su obra se nutre de inquietantes imágenes cargadas de una materia onírica rica y densa, a las que llega alcanzando estados alterados de consciencia.
En su obra la línea es esencial; su pasión por el dibujo y el detalle, junto con su peculiar y poco ortodoxa forma de aplicar la pintura hace que estemos ante un lenguaje propio y una técnica original. Al utilizar minuciosas tramas con bolígrafo crea diferentes niveles de lectura y unas texturas apreciables a poca distancia. Si nos acercamos lo suficiente podremos deleitarnos con una forma de modular la línea comparable a la técnica de los antiguos maestros del grabado.
Si nos adentramos en el mundo de este singular artista, experimentaremos un viaje lleno de imágenes surrealistas con una desconcertante arquitectura simbólica. Correa juega con la ambigüedad de la carne, la dualidad vida-muerte, lo estático y lo móvil; y crea una iconografía personal, en la que la sensación de inquietud, misterio y tensión está muy presente. Iván trabaja en tres series diferenciadas entre si, rindiendo un homenaje a los grandes artistas del Renacimiento, Barroco, Romanticismo y Simbolismo que tanto han inspirado al artista de nuestra ciudad.
Una de las series en las que trabaja tiene como obra principal una reinterpretación de “El tercer día de la creación” que aparece representado en el jardín de las delicias cuando esta cerrado, profundizado en esta representación de la creación con diferentes tondos en los que aparecerían multitud de extrañas criaturas y estructuras vegetales, creando así paisajes de otros mundos.
En otra serie mucho más colorida, estaría también muy fuertemente influenciada por la obra de El Bosco, partiendo de un gran tríptico y desarrollando escenas del cielo e infierno a derecha e izquierda de esta gran obra en la que ha trabajo durante años. Algunos de los bocetos de esta serie estarían desarrollados con programas de inteligencia artificial en los que habría versionado detalles que aparecen en las obras de este genial pintor flamenco, reinterpretado y completado con su propia visión.
Por otro lado, la obra que presenta para optar al Premio Ciudad de Alcalá, “Escenas de una mitología perdida” con un estilo más académico desarrolla una serie inspirada en esculturas barrocas y del renacimiento inmersas en paisajes que evocan los representados en las pinturas flamencas como los de Joachim Patinir en los que aparecerían héroes de una mitología personal. Estas obras nos mostrarían escenas de mitos olvidados muy influenciadas por los grabados de Gustave Doré.