Asomado al balcón
mi mirlo canta con agudo enojo
Anoche en un descuido
relajé mi templanza
Dejé de leerme en propósitos
y él leyó mis sueños
Hoy me mira con ojos puyudos
y despeluca sus negras alas
sobre mis sonrojados pensamientos
Dice no puede entender
yo siga soñándome en excusas
como hace mi geranio rosa
que malgasta su flor
entregándola al frio invierno
Piensa somos tal para cual
sin vivir en verdadera estación
y amenaza mudarse a otra rama