A la familia normalmente no la escoges, la mayoría te toca en suerte. No podía dejar de pensar en la mala suerte que había tenido Desiré con la familia de Robert. Eli no solo era caprichosa y egocéntrica, era mala, por eso sonreía como el gato que se comió al ratón mientras regresábamos a la mansión. Lo único bueno que tenía, es que no era muy lista. Ella creía que había ganado la batalla por haber acaparado la atención de David, como si arrebatármelo la supusiese la obtención de un trofeo que y
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Si alguna vez me pregunté cómo era la madre de Eli, ese mismo día tuve mi respuesta. Era una Eli con 25 años más, al menos físicamente. En cuanto a su interior, diría que era mucho más calculadora y retorcida que ella. Era normal, los años te dan experiencia. Pero si existía un apelativo que la definiera, sería envidiosa. La abuela Nekane tenía una frase para este tipo de personas, decía que eran como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Por si no se han dado cuenta, a la amona Nek
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Varios meses después… No podía dejar de mirar mi reflejo en el espejo, admirando los cambios que se habían producido en mi cuerpo en este tiempo. Mi figura había tomado forma, mi carne estaba más prieta, y los músculos estaban más definidos, que no abultados, eran… Toda yo era una versión bastante mejorada. Ya no tenía un cuerpo de adolescente, me estaba convirtiendo en una mujer, pero no en una cualquiera, sino en más fuerte. Y no me refiero a la fuerza de mis músculos, sino a lo que transmitía
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Repasé la hilera de libros que tenía en mi estantería. Me negué a que fuesen nuevos, me servían unos de segunda mano, como los que se pueden encontrar en el banco de libros de la universidad. Pero no por ello dejaban de tener ese magnetismo de las cosas nuevas, para mí lo eran. Todo el conocimiento que estaba entre sus páginas era desconocido para mí, aunque sería por poco tiempo. —¿Estás lista? —Giré el rostro hacia la voz que provenía de la puerta de mi habitación, Desiré me sonreía de esa man
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—No entiendo dónde está la diferencia. ¿Cazar un hombre no es lo mismo que seducirlo? —Miré a mi alrededor al decirlo, temiendo que alguno de los alumnos del laboratorio pudiese escucharme. —Podría parecerlo, pero no lo es. No es lo mismo salir a pescar un domingo con tu padre, que hacerlo de manera profesional. Cualquier mujer, con un poco de seguridad en sí misma, puede seducir a un hombre. Una cazadora es un animal diferente, un gran cazador. Y he dicho cazador, no depredador. Una cazadora no
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Aunque Yale era diferente a Columbia, todos los campus universitarios en el fondo acaban pareciéndose. Y no, no es lo mismo realizar los trámites de registro como otra alumna más, que hacerlo acompañada de la tía Desiré. Con ella no solo no había colas, sino que los funcionarios eran mucho más amables. —Aquí tiene, doctora Williams. —La secretaria le entregó mi resguardo, en vez de dármelo a mí. —Gracias, Anette. —Nos retiramos del mostrador con todo el trabajo ya hecho. —Oye, tía. Todos te llam
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Porque tenía la mascarilla puesta, que si no parecería una niña que ve por primera vez la noria de un parque de atracciones. ¿De verdad mi tía Desiré vivía en aquella enorme mansión? No recordaba que nuestra familia fuese así de rica. —No te quedes ahí parada. —Sentí el pequeño azote en el trasero, que me propinó para obligarme a moverme. —¿Tú vives aquí? —Tenía que cerciorarme. —Ahora tú también vas a hacerlo. —La vi atravesar la puerta de madera, que sostenía una mujer con uniforme. ¡Madre mía
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—¿Vas a explicarme qué ocurre y a qué ha venido todo esto? —Ni siquiera esperé a que las ruedas de la ambulancia empezasen a girar para lanzar mi pregunta. —Tus padres me llamaron después de hablar contigo. Están muy preocupados. —dijo mientras enviaba un mensaje por teléfono. Seguro que les estaba informando de que estaba conmigo. —Puede que fuese un poco exagerada cuando Ray entró en mi habitación así de improviso, pero no creo que… —Ella alzó una mano para hacerme callar. —Ellos no conocen to
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