El informe El impacto de la falsificación en Latinoamérica, publicado por la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), revela que uno de cada tres productos vendidos en México podría ser una falsificación o proceder del contrabando. Un dato contundente que sitúa al país en el primer lugar de toda América Latina en cuanto a cifras de falsificaciones de la propiedad intelectual. El problema es visto por los expertos como uno de los grandes desafíos a los que en la actualidad debe enfrentarse el país.
Sectores más afectados por las falsificaciones
El comercio ilícito en México podría haber alcanzado el 8% de su PIB, según la ASIPI, lo que representa el doble del dato obtenido por Brasil, su competidor regional más próximo. El informe señala también que el mercado mexicano de las falsificaciones mueve más de 63.000 millones de dólares al año y ocasiona pérdidas al erario de unos 18.000 millones, recoge Informador. Los sectores más afectados son los medicamentos, con un 33%, el textil y el calzado, con un 24%, alimentos y bebidas (18%) y juguetes (15%), además de otros como la automoción o la electrónica. La ASIPI asegura que estos productos se venden a precios entre un 50 y un 70% más bajos, y representan «riesgos directos para la salud, especialmente los medicamentos, cosméticos o suplementos», además de suponer pérdidas millonarias para las compañías.
La piratería digital desplaza a la venta física
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) advierte de que el comercio fraudulento a través de plataformas digitales está desplazando a la venta física tradicional. Así, según otro estudio de la Cámara Americana de Comercio de México (AmCham), nueve de cada 10 empresas detectaron productos falsificados comercializados en línea, un canal donde la detección resulta más complicada «y la escala del daño, mayor», publica Infochannel. El sondeo de AmCham señala a plataformas como Amazon, Mercado Libre, Walmart o Shein como principales canales para la venta de estos artículos, lo que origina que hasta el 67% de las falsificaciones distribuidas en México lleguen como importaciones.
Causas del aumento de los productos ilícitos
Entre los factores que explican esta prevalencia de las falsificaciones en el país, la ASIPI apunta a la «tolerancia institucional» y a la «baja probabilidad de sanción». Ambos favorecen «la percepción de que el comercio ilícito es una actividad de bajo riesgo y alta rentabilidad». La falta de campañas gubernamentales para educar a la población tampoco ayuda, reconoce El Universal. Sobre esto, el presidente de Asipi, Marías Noetinger, explica que la regulación mexicana queda debilitada por la permeabilidad de las aduanas, el crimen organizado y la existencia de sanciones poco efectivas.
Medidas para frenar los delitos y «Operación Limpieza»
Noetinger aboga por mejorar el control aduanero, impulsar campañas de concienciación y aumentar las sanciones a los infractores como principales medidas para frenar el incremento del mercado ilícito. Sobre esto, el IMPI puso en marcha en octubre del año pasado la denominada «Operación Limpieza», que hasta diciembre se ha saldado con la incautación de 7,8 millones de productos falsificados.
«El mayor problema» de la industria editorial
Por otra parte, el auge de la vulneración de la propiedad intelectual también afecta de lleno a la industria editorial, que califica la piratería como «el mayor problema» al que se enfrenta el sector en América Latina. El CEO del Grupo Planeta para Latam, José Calafell, reconocía en una entrevista reciente que, si bien hasta ahora, se trataba de un problema acotado, la situación «se ha disparado» en los últimos tiempos por las redes sociales: «Ahora por WhatsApp llegan libros en PDF totalmente ilegales, lo que es muy difícil de atacar», lamentó el directivo, en declaraciones que recoge Wradio.
Fuentes: Informador, Infochannel, El Universal, Wradio.

