Cada vez más, los artistas, marcas y empresas recurren al merchandising para ganar visibilidad y generar ingresos extra. Pero, para abrir oportunidades de negocio en un sector tan ligado a la propiedad intelectual conviene conocer las normas para no cometer infracciones. Hoy vamos a hablar sobre si se pueden utilizar obras protegidas en el merchandising. Te anticipo que sí, aunque tendrás que cumplir las reglas.
Sin duda, se trata de una estrategia que abre la puerta a beneficios potenciales en mercados secundarios y productos auxiliares, pero también plantea importantes retos legales. Y es que en la creación de productos de merchandising es habitual que se utilicen diseños, personajes, imágenes o frases que están protegidas por derechos de autor.
Pero vayamos por partes. El desarrollo de merchandising puede surgir a raíz de diseños propios o del uso de obras ya registradas.
Vayamos por partes
Debes saber que cuando se parte de cero contratando a un diseñador, la parte que solicita el servicio puede negociar la cesión de los derechos patrimoniales sobre la obra. Sin embargo, la autoría moral siempre permanece en manos del creador cuando el diseño alcanza el umbral de originalidad.
En el segundo caso, para poder utilizar obras con derechos, es imprescindible formalizar un acuerdo de licencia con el titular. Se trata de un contrato a través del que se autoriza el uso del material bajo unas condiciones preestablecidas. En él se recoge la duración del acuerdo, su alcance geográfico, las regalías a percibir y las responsabilidades de cada parte. Pero, para evitar sorpresas, antes de firmar hay que examinar y negociar con detalle los términos de cesión.
Ten en cuenta que no todas las licencias son iguales ni permiten un uso indiscriminado de la obra. De hecho, en muchas ocasiones, prohíben de forma expresa la aplicación de su imagen en productos que puedan resultar ofensivos, contrarios a sus valores o perjudiciales para su reputación.
Tampoco olvides que comercializar productos sin autorización puede resultar muy caro: desde afrontar demandas civiles con fuertes indemnizaciones económicas hasta penas de cárcel en los casos más graves. Por eso, en merchandising la creatividad siempre debe estar ligada a la legalidad.

