Si eres escritor y tienes dudas sobre la diferencia entre reimprimir o reeditar una obra, presta atención porque vamos a resolverlas. Coge tu libreta de notas para no perder detalle.
Reimprimir consiste en lanzar una nueva tirada de ejemplares manteniendo el contenido de la obra, mientras que reeditar implica introducir cambios en el texto o en el formato equivalentes a una modificación del 20% respecto a la versión original. En ambos casos, los derechos de autor adquiridos al publicar o inscribir la obra en el Registro de la Propiedad Intelectual permanecen intactos. Sin embargo, te adelanto que en la reedición se recomienda un nuevo registro de la obra, algo innecesario en la reimpresión.
Antes de seguir adelante, conviene aclarar dos conceptos que generan confusión y están relacionados con ambas acciones. El primero es el ISBN, que viene a ser como un DNI editorial. Se trata de un código de 13 dígitos que identifica cada libro y facilita su venta, pero no es obligatorio solicitarlo en España desde 2009, aunque sí aconsejable.
El segundo concepto es el depósito legal. Este trámite sí es obligatorio e implica depositar ejemplares en una institución pública para preservar su conservación y garantizar que la obra siempre esté accesible.
Pero lo más importantes es tener en cuenta que ni el ISBN ni el depósito legal ofrecen protección de derechos de autor sobre el contenido de la obra.
No obstante, has de saber que cuando se realiza una reimpresión, tanto el uno como el otro se mantienen, excepto si cambia la editorial. Por el contrario, en una reedición que incluye cambios sustanciales como nuevos capítulos, modificaciones estructurales o adaptaciones de la obra, es imprescindible obtener un nuevo ISBN y depósito legal.
Por otro lado, en una reedición la cuestión de los derechos de autor puede volverse más compleja, requiriendo de negociaciones adicionales entre la editorial y el creador o sus herederos. Si no existe un acuerdo previo que lo impida, el autor siempre conserva el derecho a revisar y aprobar las alteraciones introducidas para preservar la integridad de su libro. De aquí, el consejo de registrar la obra resultante para contar con un respaldo legal que proteja esas modificaciones incorporadas.

