El país azteca quiere preservar la lucha libre como legado cultural y proteger los derechos de propiedad intelectual de los luchadores profesionales a través de la iniciativa «Más allá del ring», impulsada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI)
El organismo recuerda que esta disciplina, declarada patrimonio cultural intangible de México, está en peligro debido al aumento de las falsificaciones. Unas prácticas que vulneran tanto su imagen como la autoría de los luchadores, haciendo disminuir el valor de sus marcas personales y el legado de este «importante activo cultural y económico» del país.
Protección de los derechos de los luchadores
El Heraldo de México ha calificado la iniciativa impulsada por el IMPI y la Comisión de Lucha Libre Profesional de la Ciudad de México como «un paso histórico para la defensa del deporte nacional». El proyecto busca aunar esfuerzos entre la Administración, organismos privados y la sociedad para proteger los derechos creativos y bienes tangibles de los luchadores, y que su esfuerzo y trabajo «pueda traducirse en monetización», ha explica el Gobierno en un comunicado.
Creación de marcas y productos licenciados
«Más allá del ring» tiene además como objetivo alcanzar alianzas comerciales con empresas del sector textil, juguetero y de los videojuegos para crear marcas y licencias de productos y «fortalecer el mercado formal» de este deporte, señala Infobae. De esta manera, podrían comercializarse, entre otros, figuras de acción de las leyendas del cuadrilátero que «cumplan con la normativa de propiedad industrial» y cuya explotación beneficie «directamente a los creadores».
Patrimonio cultural desde 2018
La lucha libre mexicana fue reconocida en 2018 como patrimonio cultural intangible del país por la Secretaría de Cultura, y es considerada «una expresión cultural única que combina deporte, teatro y tradición popular», cuyos orígenes hay que buscar en los años 30 del siglo pasado.
La industria global de la lucha libre obtuvo el año pasado unas ganancias de 5.000 millones de dólares, crece a un ritmo anual de 4,8% y prevé que la cifra supere los 7.000 millones en 2033, según datos del IMPI que recoge La Jornada.
La lacra de las falsificaciones
Uno de los grandes obstáculos a los que debe enfrentarse la lucha libre mexicana es la piratería. Según el Observatorio Nacional Ciudadano y la American Chamber, las falsificaciones generan al sector pérdidas de 43.000 millones de pesos y miles de empleos.
La venta de máscaras falsificadas y juguetes sin licencia son la principal lacra de la industria. La mayoría de estas copias proceden de Asia y no cumplen los estándares de calidad y seguridad, advierte el IMPI.
Para contrarrestar la situación, el organismo quiere poner en marcha un registro gratuito de marcas para luchadores, además de actuaciones contra el contenido ilícito textil y juguetera, e iniciar campañas educativas y de digitalización, junto a las citadas alianzas estratégicas con jugueteras y empresas de entretenimiento.
En defensa de la propiedad industrial
«La propiedad industrial está al alcance de todos, y su beneficio va más allá de un sector», ha resaltado el director general del IMPI; Santiago Nieto, recordando que el negocio de la piratería en México equivale actualmente a un 8,8% de su PIB, según la Oficina de Representación Comercial de EE. UU.
A la presentación de «Más allá del ring» acudieron figuras históricas del pancracio como El Fantasma, hoy presidente de la Comisión de Lucha Libre, además de otros guerreros como Dos Caras, Black Shadow o Rambo.
También participó la directora general de la Asociación Mexicana de la Industria del Juego, Martha Guerrero, quien explicó que «hablar de propiedad industrial no es un tema técnico ni lejano», y que la piratería «afecta a las empresas, al empleo formal, a la recaudación y, lo más grave, pone en riesgo la seguridad» de los consumidores.
Fuentes: Gobierno de México, Heraldo de México, Infobae, La Jornada.

