SAFE CREATIVE    CREATORS    SAFE STAMPER    TIPS   BLOG

Noticias

Cómo introducirse en el diseño gráfico con PicMonkey

  • Con 12 años de historia a cuestas PicMonkey es una sencilla pero competitiva herramienta de edición de imágenes y diseño gráfico.
  • Su gran virtud es que permite hacer progresos notables con una curva de aprendizaje suave incluso a los poco versados en programas de este tipo.

PicMonkey es el superviviente de un naufragio. Hace 15 años, Picnik, un programa de edición de fotos de desarrollo independiente gestionado por el inversor Jonathan Sposato, se había consolidado como uno de los más populares en su ámbito, masivamente utilizado en Facebook, MySpace o Flickr. Tanto potencial se le intuía al invento que Google lo compró por una pequeña fortuna en marzo de 2010. Pero el ecosistema de los gestores de imágenes online estaba por entonces en plena ebullición y pronto Google descubrió que no sabía muy bien qué hacer con su nuevo juguete. Así que optó por cancelarlo de manera expeditiva en 2013 e integrar la mayoría de sus herramientas en la red social de la casa, Google+. Hasta aquí el naufragio.

La supervivencia tiene que ver con la voluntad de una serie de trabajadores de Picnik (Brian Terry, Lisa Conquergood, Justin Huff…) de mantenerse juntos y lanzar un nuevo producto, bautizado esta vez como PicMonkey. ¿El mismo perro con un collar distinto? No exactamente. PicMonkey resultó ser aún más sencillo, versátil, «rápido y ligero» que su predecesor. Un producto pensado para que casi cualquier usuario con o sin nociones previas de diseño gráfico pudiese no solo editar sus fotos, sino crear sus propias tarjetas de presentación, invitaciones de boda, carteles o flyers.

Software sencillo pero completo

Como la historia es cíclica, Sposato prestó un nuevo servicio a sus antiguos cómplices consiguiendo esta vez que PicMonkey fuese adquirido por Shutterstock en 2021. Esto se tradujo a corto plazo en que el archivo de fotos del programa pasó a ser gestionado por la compañía compradora. PicMonkey compite ahora en un nuevo entorno mucho más exigente que el de sus orígenes, con Canva, Photoshop y toda una constelación de alternativas más modestas rivalizando por ofrecer opciones de edición gráfica para todos los gustos.

Pero si algo tienen los supervivientes de un naufragio es el instinto necesario para mantenerse a flote. PicMonkey ha encontrado una balsa más que digna en su carácter de opción intuitiva, apta para neófitos y simples curiosos, pero sin por ello renunciar a ampliar sus prestaciones. Su principal reclama, según explican sus responsables en la interfaz de acceso, es que garantiza «resultados profesionales incluso a los principiantes». Se trata, por supuesto, de una exageración. Pero justo es reconocer que todo en PicMonkey está pensado para garantizar a sus usuarios una inmersión plácida.

La ley del mínimo esfuerzo

La última herramienta añadida es un muy útil borrador de fondo que permite aislar la imagen principal con un solo clic. A partir de ahí, puedes sustituir el entorno gráfico que acabas de borrar por otro predeterminado, importar uno distinto o incluso crear uno desde cero. Las opciones de prueba gratuita ya muestran hasta que punto resulta sencillo realizar progresos llamativos con un mínimo esfuerzo. Para elaborar este artículo, hemos probado opciones básicas arrastrando imágenes de nuestro disco duro (o seleccionando algunas del monumental archivo que Shutterstock tiene en la nube), encajándolas en el lienzo marco y, a partir, redimensionándola, recortándolas, cambiándoles el color, ajustando el brillo, rotándolas, oscureciéndolas, añadiendo detalles, aplicando efectos…

A medida que vas trasteando, puedes hacerte una idea bastante precisa de cuáles son las suscripciones disponibles y qué vas a poder hacer si te acoges a una u otra. Son tres: Básica (que incluye un set bastante completo de edición y algunos recursos de diseño gráfico a un precio anual de 90 euros), Profesional (con espacio ilimitado de almacenamiento en nube por 144 euros) y Business (con herramientas de personalización avanzadas por 274 euros). Las tres incluyen un periodo de prueba gratuito de siete días al que se accede con un alta de usuario y contraseña. La aplicación de móvil, con prestaciones más limitadas pero razonables, puede obtenerse gratis en AppStore o Google Play.

Gran parte de las opiniones de usuario sobre PicMonkey coinciden en un aspecto clave: se trata, en efecto, de una herramienta de diseño gráfico idónea para diletantes y para gente no introducida en el universo Photoshop. Es decir, cumple a grandes rasgos con lo que promete. Permite hacer rápidos progresos sin necesidad de tutoriales ni vídeos, con una simple inmersión y un mínimo de curiosidad y perseverancia. Resultan muy de agradecer las plantillas de diseño (Templates) que ayudan a ejecutar tareas gráficas sencillas, como la realización de una tarjeta, incorporando ideas ajenas y modificándolas a voluntad.

Si lo que esperas de PicMonkey es una mejora muy perceptible de las fotos que subes a las redes sociales o que te introduzca de manera práctica e indolora en los rudimentos del diseño gráfico, es probable que la opción Básica cubra con creces tus expectativas. Tambien puede resultarte útil como instrumento para activar tu creatividad gráfica. Más allá de eso, parece difícil que un programa de orientación más bien divulgativa pueda competir con la miríada de opciones y los millares de plantilla de Canva o el alto grado de especialización de Photoshop. Los profesionales del diseño rara vez lo consideran una opción preferente, aunque sí le conceden una virtud crucial, el secreto de su éxito: pocos programas permiten, cuando partes de cero o casi de cero, hacer avances tan significativos con tan poco esfuerzo.

Miquel Echarri
Miquel Echarri
Periodista cultural. Ha dirigido o coordinado revistas en varios grupos editoriales y escribe artículos sobre cine, tecnología, arte, ocio o tendencias en diversos medios.

Compartir

Artículos relacionados