La editorial musical Primary Wave ha adquirido los derechos del catálogo de la cantante estadounidense por una cifra que, según varios medios, rondaría los 200 millones de dólares. El movimiento supone una de las mayores transacciones comerciales de la industria musical en los últimos años y confirma a Primary Wave como una de las principales compradoras de derechos musicales de la industria. Por su parte, con la venta de su porfolio de temas Britney Spears continúa una tendencia en auge dentro de la música, a la que ya se han sumado artistas como Justin Bieber, Bruce Springsteen, Sting o Shakira.
Un acuerdo de 200 millones
El medio digital TMZ dio a conocer en primicia este «acuerdo histórico» entre la «princesa del pop» y Primary Wave, que se habría firmado el pasado 30 de diciembre. Aunque no se conoce la cantidad exacta pagada por el extenso catálogo musical de la cantante, la BBC estima que la transacción ronda los 200 millones de dólares, una cifra similar a la obtenida en su día por Justin Bieber con la venta de los derechos de sus temas.
Qué derechos y regalías ha vendido
Variety señala como «probable» que Spears haya vendido su parte del catálogo, dado que sus grabaciones originales son propiedad de Sony Music, «y una cantidad indeterminada de otros derechos», que incluirían las regalías artísticas y los derechos editoriales. Además, la cantante estadounidense es la compositora de 40 de sus canciones, añade Variety, que descarta que el pacto incorpore los derechos sobre el nombre e imagen de Spears. Entre las líneas que podría explotar Primary Wave tras la compra, la revista señala el futuro biopic sobre la cantante, basado en su libro de memorias, en poder de Universal desde hace dos años, o el musical de sus éxitos Once Upon a One More Time, ya estrenado en Broadway.
150 millones de discos y retirada en 2018
Desde su debut en 1999, la cantante de éxitos como …Baby One More Time, Womanizer o Toxic ha vendido unos 150 millones de discos y lanzado al mercado nueve álbumes de estudio. Sin embargo, llevaba una década sin sacar un disco, y han pasado ocho años desde el concierto que precedió a su retirada de los escenarios. En 2021, Britney se liberó de la tutela legal de su padre, tras 13 años, y desde entonces apenas si ha tenido apariciones públicas «y a veces desconcertantes» en sus redes sociales. Hace un mes aclaró que «nunca» volvería a actuar en EE.UU. «por razones extremadamente sensibles», aunque no descartó que pudiera hacerlo en el Reino Unido o Australia.
Por qué la venta de catálogos es tendencia
Por su parte, Primary Wave se ha convertido en una de las principales empresas dedicadas a invertir, adquirir y explotar derechos de la industria musical, gracias a un músculo financiero procedente de varios fondos de inversión, señala El País. El ejecutivo Lawrence Mestel fundó hace dos décadas la compañía, tras la adquisición del 50% que Kurt Cobain poseía del catálogo de Nirvana, añade BBC. Su portafolio incorpora hoy los derechos musicales de artistas como Bob Marley, The Notorious B.I.G., Prince o Whitney Houston.
Los expertos explican que estos movimientos de venta de catálogos a editoriales son una manera con la que los artistas buscan «asegurar su estabilidad financiera e ingresos a largo plazo», recoge The Sunday Guardian. Por su parte, para empresas como Primary Wave o Recognition Music Group estos temas son «activos financieros comparables a bienes raíces o acciones, que generan ingresos constantes a través de streaming, redes sociales o publicidad», y que en algunos casos pueden hacerlo durante décadas, concluye El País.
Fuentes: TMZ, BBC, Variety, El País, The Sunday Guardian.

