Dos años ha durado el sueño hiperrealista que proporcionaba Sora, el generador de vídeos e imágenes con inteligencia artificial (IA) de OpenAI. El pasado 24 de marzo la tecnológica anunciaba el cierre de la aplicación, la API y el sitio web sin entrar en detalles para sorpresa de la comunidad y el mercado. La decisión también ha acabado con el reciente acuerdo firmado con Disney para utilizar sus personajes más icónicos y que contemplaba la inversión de 1.000 millones de dólares en la empresa liderada por Sam Altman. Ahora ya se sabe que la plataforma dejará de estar operativa el próximo 26 de abril, si bien la API estará disponible cinco meses más, hasta el 24 de septiembre, para que los desarrolladores y las empresas puedan migrar a otras soluciones, informa ADSL Zone.
Un escueto mensaje en la cuenta oficial de Sora en X fue el medio que utilizó la compañía para informar a los usuarios del cierre y dar las gracias a la comunidad que se generó a su alrededor. De esta forma, salió al paso de la información que publicó The Wall Street Journal (WSJ) indicando que OpenAI «abandonaba la plataforma de vídeo» dentro del proceso de reorientación de la empresa hacia «funciones comerciales y de programación ante una posible salida a bolsa».
De referente a agujero económico
La falta de explicaciones por parte de la compañía causó desconcierto, teniendo en cuenta que el lanzamiento de Sora en febrero de 2024 fue el acontecimiento del año en el campo de la IA. Su relevancia se reforzó en septiembre pasado cuando llegó Sora 2 en formato de app independiente que permitía compartir los vídeos generados con otros usuarios. En pocos días alcanzó el millón de descargas, pero también suscitó una intensa polémica por la constante infracción de propiedad intelectual de grandes firmas del videojuego y del entretenimiento. Las restricciones que se vio obligada a imponer OpenAI produjeron un drástico descenso del interés del público por su uso.
Pero la tecnológica no se rindió y firmó en diciembre un acuerdo a tres años con Disney para poder utilizar sus personajes de Marvel, Pixar y Star Wars. Aun así, una gran parte de la comunidad dejó Sora tras las primeras pruebas y OpenAI se quedó «al frente de una plataforma muy cara de mantener y gestionar», informa Wired. El agujero económico que estaba generando, «cercano al millón de dólares al día» según fuentes citadas por WSJ, fue la chispa que precipitó el cierre.
Disney no estaba al corriente
A los ejecutivos de Disney la noticia les pilló a contrapié, si bien aún «no habían realizado ningún desembolso», del mismo modo que OpenAI no había «pagado ninguna licencia», apunta Los Angeles Times. Aunque conocieron la decisión una hora antes, reaccionaron con rapidez y manifestaron su «respeto» por la decisión. Un portavoz de la compañía aseguró que seguirían «colaborando con plataformas de IA» para encontrar el modo de trabajar juntos siempre que se «respeten la propiedad intelectual y los derechos de los creadores», recoge Decrypt.
Prioridad, generar ingresos
Según desveló WSJ, la medida se enmarca en el cambio de estrategia de la tecnológica para enfocarse en «herramientas de productividad» que generen ingresos y tengan impacto en el largo plazo. La intención de OpenAI es retomar su posición de avanzadilla del sector que se ha visto ensombrecida por la popularidad de Gemini o el lanzamiento de Claude Code por parte de Anthropic. En concreto, planea desarrollar una «superaplicación» que integre las funcionalidades de su chatbot, el desarrollador de código Codex y el navegador Atlas. La lectura que realizan los analistas del movimiento de Altman es que se ha acabado el momento de impresionar al usuario. Ahora, hay que poner la vista en productos que puedan «escalar de forma sostenible y generar ingresos sustanciales. De otra forma, no perdurarán», indica Digital Trends.
Fuentes: ADSL Zone, WSJ, Wired, Los Angeles Times, Decrypt, Digital Trends.

