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El Reino Unido paraliza la reforma del derecho de autor que favorecía a la IA 

El Gobierno británico ha decidido recular y ya no se plantea aprobar una ley que otorgaría una excepción a los derechos de autor y permitiría el uso sin autorización de obras protegidas para entrenar los chatbots de las compañías de inteligencia artificial. El Ejecutivo de Keir Starmer ha dado marcha atrás después de la publicación de una encuesta que rechazaba de modo rotundo esta reforma legislativa, que desde el año pasado ya había sido duramente criticada por parte de centenares de artistas británicos, entre ellos Paul McCartney, Elton John, Dua Lipa o Coldplay. 

Un sondeo y 400 artistas en contra 

El proyecto para flexibilizar la protección de los derechos de autor a favor de las compañías de IA había recibido un aluvión de críticas por parte de la industria musical. Hace un año, más de 400 músicos firmaron una carta para que no se permitiese una excepción que fue calificada como la legalización de un «robo», según McCartney, quien denunció intereses económicos detrás de la medida, recoge Infobae

Una postura ratificada por los resultados de una encuesta pública, en la que participaron 11.500 británicos, de los cuales únicamente el 3% avalaba la excepción legal, mientras que el 88% expresó su deseo de que se exigieran licencias para utilizar el contenido protegido. Ambos resultados han provocado la paralización del proyecto y que ya no sea «la opción preferida del Gobierno», ha reconocido el Ejecutivo de Starmer, tras admitir que el plan había sido «rechazado abrumadoramente» por la mayor parte de la industria. 

Cambio de paso respecto a la IA 

Este rechazo puede cambiar los planes de Starmer, cuyo objetivo era convertir al Reino Unido en «una superpotencia de la IA», recuerda Reuters. Un sector tecnológico que, según el primer ministro, crece 23 veces más rápido que el resto de la economía británica, y que ha situado al país como tercera potencia mundial, tras los Estados Unidos y China. Sin embargo, la presión contra los planes iniciales ha «moldeado el enfoque» del Ejecutivo británico, señala la ministra de Tecnología, Liz Kendall, que ya ha anunciado que, a partir de ahora, se tratará de encontrar un equilibrio entre la protección de la industria creativa y el desarrollo de la IA. 

Búsqueda de consenso y apoyo a creadores 

Kendall admite que esta búsqueda de consenso «llevará su tiempo», pero pretende apoyar a los creadores en su demanda de «controlar cómo se emplea su trabajo», lo que resultará fundamental para que todos ellos «reciban una remuneración justa», añade. El primer paso será la creación de grupos de trabajo para lograr soluciones alternativas que no paralicen la expansión tecnológica. Además, se tomarán medidas para que los artistas puedan defenderse de suplantaciones y usos no autorizados de su identidad, como los conocidos deepfakes

La respuesta del sector tecnológico no se ha hecho esperar. Matthew Sinclair, portavoz de la Computer & Communications Industry Association (CCIA), ha tildado de «decepcionante» la marcha atrás del Gobierno, y ha alertado de que el Reino Unido podría quedar relegado frente a países como Japón o los Estados Unidos, «que están ofreciendo la flexibilidad y protección necesarias para fomentar la inversión en IA». 

En un tono más neutral, la presidenta del Comité de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, Caroline Dinenage, ha declarado que «mientras el Gobierno sigue retrasando la legislación en este ámbito, el mundo de la inteligencia artificial avanza a pasos agigantados en su desarrollo». Por su parte, el sindicato actoral Equity ha celebrado el «notable cambio de enfoque» del Ejecutivo, recoge Screendaily. Según su secretario general, Paul Fleming, los planes del Gobierno «habrían sido un acto de autosabotaje nacional», concluye. 

Fuentes: Infobae, Reuters-Yahoo, Screendaily.  

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