El grupo editorial de la Enciclopedia Británica y su subsidiaria Merriam-Webster han decidido llevar a los tribunales a OpenAI por «una violación masiva de los derechos de autor», según especifica la demanda que han interpuesto en un tribunal de Nueva York. La prestigiosa editorial acusa a la compañía propietaria de ChatGPT de utilizar unos 100.000 artículos protegidos suyos, tanto para el entrenamiento de su chatbot como para la generación de respuestas literales a los usuarios, sin los debidos permisos ni compensación económica.
Denuncia copias literales de su contenido
La compañía de IA respaldada por Microsoft se enfrenta a una demanda en Manhattan por extraer los artículos en línea de la Enciclopedia Británica así como las entradas de su diccionario para desarrollar ChatGPT y otras herramientas tecnológicas de OpenAI, explica Reuters. El grupo editorial asegura en su escrito que «ChatGPT ha copiado y sigue copiando a gran escala» material de su propiedad protegido por derechos de autor. Una práctica que OpenAI estaría llevando a cabo tanto para el entrenamiento de sus modelos de lenguaje como para consolidar su «base de conocimientos» a través del uso de una herramienta de generación aumentada denominada RAG, que genera respuestas para los usuarios «con reproducciones y versiones casi textuales del contenido original», recoge Techcrunch.
Desvío del tráfico web y pérdida económica
Britannica añade que, además de la reproducción literal de las entradas, la tecnológica estaría creando resúmenes de su contenido generados por IA que desvían y «canibalizan» el tráfico a su página web, «lo que se traduce en una importante pérdida de ingresos económicos», publica Hipertextual. La histórica enciclopedia dejó de editarse en papel en 2012 y lleva una década enfocada en exclusiva a su edición en línea. De ahí que las prácticas de la IA afecten directamente a su negocio y que en la demanda se exija, además del cese del uso no autorizado, una compensación económica por daños, así como el ingreso de las ganancias perdidas.
Vulneración de marca y «alucinaciones»
Pero además de las reproducciones textuales y los resúmenes, la demandante achaca una tercera vulneración, esta vez relacionada con sus marcas registradas, ya que considera que OpenAI también cita de modo erróneo su contenido, generando «alucinaciones» inventadas que atribuiría falsamente al grupo editorial, continúa Techcrunch. Una práctica que haría peligrar «el acceso del público a información en línea de alta calidad y confiable», recoge la demanda. Ante tales acusaciones, la tecnológica se ha limitado a defender en declaraciones a Reuters que sus herramientas «impulsan la innovación, se entrenan con datos disponibles públicamente y se basan en el uso legítimo».
Demanda similar contra Perplexity
La de OpenAI es la segunda demanda que la Enciclopedia Británica interpone por vulnerar sus derechos de autor y marcas registradas en apenas unos meses. El pasado septiembre, el grupo presentó otro pleito similar contra la compañía de IA Perplexity, alegando que esta había hecho un «uso generalizado, consciente e ilegal del contenido fiable y verificado por humanos de Britannica, así como de sus marcas históricas», sin autorización. Un proceso que en la actualidad continúa activo. Jorge Cauz, director ejecutivo del grupo, reprochó entonces en una nota que dicha tecnológica se anunciara como «el primer motor de respuestas del mundo», cuando las respuestas que ofrecía «suelen ser las de Britannica».
Fuentes: Reuters, TechCrunch, Hipertextual.

