Bruselas ha recogido el rechazo de los creadores a ser la materia prima gratuita de la revolución digital. La Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI) del Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo para regular la interacción entre tecnología y propiedad intelectual al aprobar el Informe Voss por 17 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, que exige que cualquier uso de contenidos protegidos para entrenar sistemas de IA sea autorizado por los titulares y remunerado. Con esta iniciativa, los eurodiputados buscan proteger a los artistas, medios de comunicación y titulares de derechos frente al auge de la inteligencia artificial generativa.
Transparencia obligatoria
Una de las piedras angulares de la propuesta es la transparencia total. En un comunicado del Parlamento Europeo se informa de que los proveedores de IA deberán publicar un «listado consultable» de todas las obras protegidas por derechos de autor utilizadas en el entrenamiento de sus modelos y los «registros detallados» de las actividades de rastreo. El incumplimiento de esta medida no quedará impune, ya que los eurodiputados advierten que podría constituir una «infracción legal» con consecuencias directas para las tecnológicas.
La obligación de claridad se aplicará a todas las herramientas de IA disponibles en el mercado de la UE con independencia «del país o países en los que hayan sido diseñadas y entrenadas», recoge la Agence France-Presse (AFP). El objetivo es evitar que empresas extranjeras operen bajo estándares menos estrictos, asegurando que la normativa europea proteja el contenido local frente a cualquier competidor global. Axel Voss, el eurodiputado alemán que ha dado nombre al informe por ser el ponente de la propuesta, manifestó tras la votación que la «IA generativa no debe operar al margen del Estado de derecho». Además, en declaraciones recogidas en el comunicado del Parlamento Europeo, ha añadido que cuando se utilizan obras protegidas, los creadores tienen derecho «a la transparencia, la seguridad jurídica y una compensación justa».
Remuneración justa y derecho de exclusión
La propuesta legislativa también busca acabar con la idea de que internet es un banco de datos gratuito. El informe aboga por una «remuneración adecuada» para el sector creativo y los medios de comunicación. En este sentido, el texto aprobado abre la puerta a revisar si la remuneración debería aplicarse de forma retroactiva por usos anteriores de contenidos y rechaza la idea de una licencia global a cambio de un pago fijo que permita entrenar modelos sin control individualizado.
El texto también reconoce el derecho de oposición, permitiendo que los titulares de los derechos impidan el uso de sus obras para la minería de textos y datos. Según indica Newtral, se plantea que la Comisión explore herramientas que permitan realizar este bloqueo.
Proteger el pluralismo informativo
El impacto de la IA en el flujo informativo también preocupa en Bruselas. Los eurodiputados han pedido medidas para proteger a los medios frente a sistemas que «agregan noticias de forma selectiva, desviando su tráfico y sus ingresos», señala AFP. El informe propone que los editores mantengan un control total y puedan rechazar el uso de sus textos.
En esta línea, la eurodiputada Maravillas Abadía advirtió, durante una jornada organizada por la Asociación para el Desarrollo de la Propiedad Intelectual (ADEPI), que «la cultura europea no puede convertirse en materia prima gratuita», recoge Audiovisual451. El también eurodiputado Marcos Ross defendió que el reglamento actual es «un punto de partida sólido, pero insuficiente» al no incluir obligaciones efectivas de transparencia, destaca el mismo medio.
Reacciones del sector cultural
Las entidades de gestión de derechos han celebrado el avance. La sociedad de autores europeos GESAC, de la que forma parte SGAE, ha manifestado que la votación «envía un mensaje político contundente y oportuno». Adriana Moscoso del Prado, su directora general, considera positivo que la JURI haya reconocido «la necesidad de una intervención específica de la UE». CEDRO, por su parte, ha reclamado que la Comisión Europea dé «seguimiento a estas propuestas».
Ahora, hay que esperar a marzo para saber si el pleno del Parlamento respalda la iniciativa. De hacerlo, la presión política sobre la Comisión aumentará en un momento en que Europa busca equilibrar innovación tecnológica y protección de su industria cultural.
Fuentes: Parlamento Europeo (Comunicado), AFP (vía Yahoo Finanzas), Newtral, Audiovisual451, GESAC, CEDRO.

