La creación contemporánea ha vuelto a echar raíces en la España rural. La 17.ª edición de JUSTMAD, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ha promovido una nueva convocatoria de su programa de residencias artísticas Just Residence. Entre el 2 y el 8 de febrero ha reunido a cuatro artistas, que han desarrollado proyectos vinculados al entorno rural y el medioambiente en distintos municipios de la provincia de Segovia con menos de 500 habitantes.
Cuatro miradas sobre el territorio
Los creadores fueron seleccionados entre las galerías que acudirán a JUSTMAD con el objetivo de conformar un equipo con perfiles diversos y propuestas sólidas. Han integrado en esta edición a la artista multidisciplinar brasileña Ylana Yaari, afincada en Lisboa (Galería Thema); la pintora y artista visual polaca Madeleine Skrzynecka (Materna y Herencia); el muralista y artista plástico toledano Wesl (Dopemann Project); y la artista visual madrileña Adriana Berges (A Ciegas).
Durante su estancia han trabajado en la construcción de un archivo vivo sobre la realidad rural segoviana que en marzo viajará a Madrid. Las propuestas están «imbricadas en el contexto local», recoge masdearte.com, y tratan temas como la identidad, la memoria colectiva, el paisaje, la despoblación o los actuales desafíos ecológicos y sociales. El planteamiento pasa por utilizar materiales del entorno y otorgar nuevos significados a espacios y narrativas autóctonas.
Migueláñez como laboratorio creativo
La localidad de Migueláñez ha funcionado como base de operaciones y centro de experimentación artística, si bien los creadores han extendido su radio de acción a municipios cercanos como Santa María la Real de Nieva, Ortigosa de Pestaño, Bernardos, Armuña o Domingo García.
Estos enclaves patrimoniales, arqueológicos y arquitectónicos han servido de «espacios de inspiración e intervención» para los artistas, informa El Adelantado. El programa de residencias se concibe como un lugar de «escucha, intercambio y creación situada», explica el mismo medio, donde las obras nacen del contacto directo con el territorio y del diálogo con sus habitantes.
Acompañamiento después de la feria
La organización subraya el valor estructural de este formato. Óscar García, director de JUSTMAD, en declaraciones a la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) ha defendido la importancia de estos programas para «apoyar la investigación artística», sobre todo, porque ofrecen a los artistas «tiempo, recursos y un contexto adecuado para el desarrollo del trabajo». Además, García pone en valor la posterior «proyección pública que da sentido y continuidad a los procesos creativos».
En la misma línea, Laura Darriba, directora artística de la feria, defiende el «acompañamiento más allá del evento expositivo». Según señala a PAC, JUSTMAD no se limita al momento ferial, sino que busca generar «oportunidades» fuera de ese marco y favorecer una «relación continuada» entre creación, contexto y proyección profesional.
Ciclo entre creación y comunidad
El recorrido de las residencias no concluye con la producción de las obras. El portal oficial de JUSTMAD indica que toda la documentación, el archivo y las intervenciones generadas durante la semana de convivencia se presentarán en Madrid en el Palacio de Neptuno, sede de la feria del 5 al 8 de marzo. Al finalizar la cita, el proyecto regresará a las localidades segovianas para completar el ciclo que «conecta creación, exhibición y comunidad», destaca masdearte.com. El objetivo es que el impacto no se limite al mercado del arte, sino que revierta en los territorios que han dado origen a las piezas.
A lo largo de estos años, el programa ha recalado en lugares como Avilés, Genalguacil (Málaga), Ras de Terra (Cáceres) o Madrid, y ha contado con la participación de creadores como Andrea Pacheco, Asier Mendizábal o Mónica Sánchez Robles. Una red de experiencias que refuerza la idea de que el arte contemporáneo puede ser también una herramienta de arraigo, memoria y transformación territorial.
Fuentes: masdearte.com, El Adelantado, PAC, JUSTMAD.

