Sobre la obra
http://valentina-lujan.es/oca/12paradel5al42.pdf
que a la sazón o por entonces — dependiendo de si el turno tocaba a alguno de la tutoría de don Cliptemestro o, por capricho del veleidoso azar, a alguna de las pupilas del seminario de estructuras complejas de la señorita Adosinda — venía a ser (en el caso del primero y alguno de los suyos) la raya en el suelo hecha con tiza verde y que iba desde el perchero del que se colgaban los arneses hasta justo debajo de la bombilla fundida o (en el de la segunda y de sus estructuras y pupilas) con la de tiza roja que podía ir en cualquier parte con tal de que diera {una vez abierta, con su picaporte y todo porque, así como Adosinda no, Estefanía (que solía en su calidad de correturnos ir de suplente) sí que cuidaba mucho los detalles} acceso al mirador acristalado del tercer piso desde el que, a la caída de la tarde, se podían contemplar unas puestas de sol maravillosas que según ella, Estefanía, tenían que ser al estilo de las acuarelas de Turner mientras que para don Cliptemestro (que no necesitó nunca suplente porque tenía una salud de hierro y era muy cumplidor) podía servir cualquier otra aunque no fuese de alguien famoso y tuviera incluso algún borrón — que todo el mundo sabe lo difícil que es la acuarela — pero, “por favor” decían, porque esas cosas sí que los ponían frenéticos a los tres, con las comas y los puntos en su sitio y, sobre todo, sin faltas de ortografía y, los corchetes, “Los corchetes sobre todo — a las pupilas —, que algunas sois muy descocadas” y las comillas, bien cerraditos todos.
Exhibida en
Declaración de creatividad
Creación 100% humana
En fecha:
May 10, 2024, 8:49 PM
Nivel de identificación:
Medio
Contenido ficticio
En fecha:
May 10, 2024, 8:49 PM
Nivel de identificación:
Medio
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Información de la obra
Título Puente de Piscis para desde la primera oca de tierra al laberinto
http://valentina-lujan.es/oca/12paradel5al42.pdf
que a la sazón o por entonces — dependiendo de si el turno tocaba a alguno de la tutoría de don Cliptemestro o, por capricho del veleidoso azar, a alguna de las pupilas del seminario de estructuras complejas de la señorita Adosinda — venía a ser (en el caso del primero y alguno de los suyos) la raya en el suelo hecha con tiza verde y que iba desde el perchero del que se colgaban los arneses hasta justo debajo de la bombilla fundida o (en el de la segunda y de sus estructuras y pupilas) con la de tiza roja que podía ir en cualquier parte con tal de que diera {una vez abierta, con su picaporte y todo porque, así como Adosinda no, Estefanía (que solía en su calidad de correturnos ir de suplente) sí que cuidaba mucho los detalles} acceso al mirador acristalado del tercer piso desde el que, a la caída de la tarde, se podían contemplar unas puestas de sol maravillosas que según ella, Estefanía, tenían que ser al estilo de las acuarelas de Turner mientras que para don Cliptemestro (que no necesitó nunca suplente porque tenía una salud de hierro y era muy cumplidor) podía servir cualquier otra aunque no fuese de alguien famoso y tuviera incluso algún borrón — que todo el mundo sabe lo difícil que es la acuarela — pero, “por favor” decían, porque esas cosas sí que los ponían frenéticos a los tres, con las comas y los puntos en su sitio y, sobre todo, sin faltas de ortografía y, los corchetes, “Los corchetes sobre todo — a las pupilas —, que algunas sois muy descocadas” y las comillas, bien cerraditos todos.
Tipo de obra Literaria: Otros
Etiquetas papeles, prosa
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Información de registro en Safe Creative
Identificador 2405107943980
Fecha de registro 10 may. 2024 20:49 UTC
Licencia Todos los derechos reservados
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Declaraciones de autoría y derechos inscritas
Autor. Titular La prima Jimena. Fecha 10 may. 2024.
Información disponible en https://www.safecreative.org/work/2405107943980-puente-de-piscis-para-desde-la-primera-oca-de-tierra-al-laberinto