Valeria cotillea el móvil de la teniente mientras esta se ausenta de su despacho.
Román continúa el interrogatorio de Valeria y se enfrentan. Esta termina diciéndole que desconfía de la teniente y le cuenta lo que ha leído en los mensajes.
El sargento Mallada gestiona el ingresos de Valeria en un centro de menores y la teniente se ocupa de infiltrar una agente en el centro para comprobar si Valeria lleva el teléfono móvil que le ha entregado la voz.