AARON Después de intentar conciliar el sueño durante más de tres horas, me doy por vencido. Saco la bolsa de deporte del armario, bajo a la calle, la lanzo de cualquier manera dentro del coche, y pongo rumbo hacia el gimnasio, uno de esos centros modernos que abren las veinticuatro horas del día. Conduzco sin [...]