Se negaban las olas a tragarme
y se negaba el aire al bamboleo
era otoño
y era hoja
rebelde a desvaír postales
embarrada
terciopelo tenaz e irreverente a la hora del alba,
crucifijo y espinas
sin púlpito desde donde aventar lo putrefacto
era otoño
la voz se revolcaba en todos los minutos
de una