
Naomi Watts ilumina el 74 Festival de Cine de San Sebastián
Naomi Watts, es una de las estrellas de origen británico y educación internacional, más reconocibles. Con los años sigue muy activa, si bien en papeles más adaptados a la edad, aunque su belleza natural y amabilidad, no pasa desapercibida.
Con un peinado que nos recuerda un poco a Helen Mirren, otra gran estrella, Watts nos presenta la película «The Housewife», que si bien es correcta y nos relata una historia basada en hechos reales que fueron muy controvertidos en su día en Nueva York, trata a alguno de sus personajes principales sin, tal vez, el suficiente trasfondo que explique convincentemente sus motivaciones. Este es el caso del joven periodista Joseph Lelyveld interpretado por Tye Sheridan.
Un papel que te afecta
Naomi Watts es una de esas personas que ejemplifican el glamour de un festival internacional de cine tan importante como el de San Sebastián. Con el público volcado con cada estrella, película o evento, es difícil destacar a una única persona, y no lo vamos a hacer, pero vamos a dedicar este artículo a Naomi, porque nos pareció muy interesante la forma en la que expresó lo que significa ser una mujer en Hollywood y enfrentarse tanto a un papel difícil, como al ineludible paso del tiempo.
En cuanto a la película, y si ni quieres spoliers, no sigas leyendo, nos comenta que el principal reto fue interpretar a un ser con un pasado tan oscuro e inquietante. Está claro que un actor interpreta, y no tiene que coincidir con la ideología del personaje, ni mucho menos, y especialmente en este caso, pero eso no hace que bucear en las motivaciones, situaciones y pasado, no afecte a la persona que tiene que, convincentemente, interpretarlo.
Naomi Watts consigue eso, interpretar a un monstruo, con convicción y calidad, pero, según ella, siempre hay un precio que pagar. Calmar la mente tras interpretar a alguien así, no siempre es tarea fácil.
Hilando con esta situación de reconocer a auténticos monstruos, hizo alusión a la situación política en la que se ven sumidos los Estados Unidos de América ante la proliferación de líderes totalitarios que siembran el odio y la discordia tanto interna como internacionalmente, y que apoyan auténticas atrocidades, como aquellas de las que trata la película.
Hollywood, edad y presencia en el Festival
En cuanto al papel de las mujeres en el mundo del cine donde se favorece la juventud, nos recuerda que ella empezó en Hollywood relativamente tarde, con 31 años. Reconoce que David Lynch fue un punto de inflexión en su carrera y que hoy en día los papeles no dejan de llegar, pero que sí que existe ese prejuicio contra las mujeres que van cumpliendo años. No obstante ella, con su talento y versatilidad, no está más que agradecida de poder seleccionar papeles tan complejos e interesantes como el de The Housewife.

En el marco del 74 Festival de Cine Internacional de San Sebastián, siendo de las primeras personas más famosas en llegar, no dejó a nadie indiferente. Amable, simpática, de voz suave y tranquila, con una mirada profunda, como decíamos al principio, otorgó al Festival una gran dosis de glamour que tanto los invitados, los acreditados como el público en general, apreciamos.
Durante el photocall oficial posó con paciencia, gracia y alguna que otra anécdota graciosa, como cuando no tenía muy claro dónde dejar las gafas de sol, el accesorio por defecto de todas las estrellas. Tras una película tan inquietante, sin duda unos momentos de levedad que todos necesitamos y que consigue contagiarnos una sonrisa como la de la gran e inigualable Naomi Watts.


