Tu sonrisa de tardes abiertas
guarecida de labios lozanos
es tan solo un recuerdo furtivo
que parece que llevo clavado.
Tu mirar misterioso y confuso
que tomaba del alma mis versos
es la imagen de ausentes canciones
que enmudece mis viejos conciertos.
Las custodias del aire y el cielo
que seguían los altos caminos
y llenaba tu piel de serenos
ya no es algo ni tuyo ni mío.
Me hace falta el sonido terrestre
que orquestaba en tus labios el día,
la mitad son tus cantos heridos
la mitad fue el amo