Con su premisa, El certamen nos podría parecer una novela centrada en una competición para niños prodigio. De hecho, el Certamen Extraordinaire, organizado por Miscellany, la mayor corporación de entretenimiento infantil del mundo, es el eje alrededor del cual gira toda la historia. Sin embargo, el concurso acaba siendo casi una excusa para explorar asuntos mucho más complejos.
Gillian Charles estuvo a punto de ganar el Certamen cuando era niña. Dieciocho años después, aquella promesa brillante
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Estos siete relatos giran alrededor de una idea tan universal como dolorosa. El rechazo. El amoroso, el sexual, el social, el ideológico. El que llega desde fuera y el que termina creciendo dentro de uno mismo hasta ocuparlo todo. Pero no son historias solemnes o moralizantes. Tulathimutte opta por la sátira, el exceso y la provocación para construir personajes que avanzan hacia el desastre con una mezcla de lucidez y ceguera que resulta fascinante.
La sensación durante la lectura es la de asis
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Hay libros que llegan sin expectativas y terminan convirtiéndose en pequeñas sorpresas. La felicidad en los días de lluvia, de Imogen Clark, ha sido exactamente eso: una lectura que empezó de forma tranquila y acabó atrapándome por completo.
La novela arranca con un golpe emocional contundente: la muerte de Angie, madre de Romany. Pero hay más que la pérdida en este hecho; está lo que deja tras de sí. En una decisión tan insólita como reveladora, Angie encomienda a su grupo de amigos (aquellos
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El monasterio de la rosa negra consigue que el lector se sienta en plena Castilla medieval: en sus espacios cerrados, en sus jerarquías férreas, en sus miedos y, sobre todo, en sus luchas de poder.
Ambientada en Burgos en el año 1200, la novela sitúa el núcleo de la acción en dos escenarios clave: el monasterio de Santa María la Real y el cercano Hospital del Rey. Dos espacios que funcionan como microcosmos de la sociedad de la época y que bastan para desplegar una trama cargada de conspiracion
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Hay historias que no necesitan grandes giros argumentales para conmover. Les basta con una protagonista sólida, un contexto bien construido y una tensión moral que avance con la misma constancia que la vida cotidiana. La comadrona, de Bibbiana Cau, pertenece a esa categoría.
Ambientada en la Cerdeña rural de 1917, la novela nos presenta a Mallena, una mujer que no nació en Norolani pero que se ha convertido en su columna vertebral. Durante años ha asistido cada parto del pueblo, sin cobrar, sin
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En ocasiones basta con una casa, una familia y una voz que nos guíe por un terreno cada vez más resbaladizo. La canguro es exactamente eso: un domestic noir que se construye desde dentro, desde la mente de una mujer atrapada entre sus acciones en el pasado, el miedo y una maternidad vivida al límite.
Paula nos habla en primera persona. Vive prácticamente encerrada con sus hijos desde el nacimiento de su segunda hija, saliendo solo en contadas ocasiones y siempre con una vigilancia extrema. Al
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Hay sagas que prometen crecer. Y luego están las que cumplen esa promesa con una contundencia que descoloca. Esta segunda entrega de Carl el Mazmorrero no se limita a subir el nivel de dificultad: amplía el tablero, complica las reglas y obliga al lector a asumir algo incómodo: que forma parte del espectáculo tanto como los alienígenas que lo retransmiten.
Si el primer libro jugaba con la sorpresa del apocalipsis convertido en show galáctico, aquí entramos de lleno en la consolidación del forma
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Brujería para chicas descarriadas es una novela que no se limita a contar una historia de posibles brujas. Es una mirada directa a una realidad incómoda que durante décadas se aceptó como norma. Jóvenes embarazadas apartadas de sus familias, enviadas a instituciones donde debían desaparecer de la vista pública, vivir bajo un control férreo, asumir en silencio una culpa que no les pertenecía y regresar como si nada hubiera pasado, cuando había pasado todo. Cuando habían renunciado, sin tiempo ni
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