Pienso en ti
cuando corro entre la gente
y la policía carga
en la plaza.
Pienso en ti
cuando siento el primer golpe
y la roja sangre brota
de mi boca.
Pienso en ti
cuando el timpano revienta
con los gritos que ni oigo
ni respondo.
Pienso en ti
cuando estoy cayendo al suelo
empujado por los brutos
con escudos.
Pienso en ti
cuando se me echan encima
y me muelen con sus porras
y sus botas.
Pienso en ti
cuando mi cara se aplasta
bajo el yugo de una suela
en la acera.
Pienso