El Tribunal Supremo ha confirmado la condena contra Francisco Álamo Felices, profesor de la Universidad de Almería (UAL), por vulnerar de manera «sistemática y concienzuda» los derechos de propiedad intelectual de otro docente en varios libros y artículos de revistas especializadas. El fallo exige que Álamo retire las publicaciones plagiadas y le impone una indemnización por daños morales.
Fragmentos exactos de una antigua colaboración
El profesor condenado, investigador en teoría narrativa, había colaborado en la década de los 1990 en varios trabajos con José Valles Calatrava, compañero de la UAL. Años más tarde, Álamo publicó por su cuenta hasta dos libros y siete artículos que, según el tribunal, contenían fragmentos exactos de aquel trabajo común, sin citar ni reconocer la autoría de Valles.
Una actuación que el afectado descubrió en 2019 por una referencia en Google de uno de sus libros, por lo que decidió denunciar a su anterior colega. Aquel artículo fue «la punta del iceberg de toda una serie de plagios», explicó el denunciante a la web especializada Retraction Watch.
Dos fallos favorables previos
El primer fallo favorable a Valles llegó en 2022 de un Juzgado de lo Mercantil almeriense. Un año después, la Audiencia Provincial confirmaría la postura del demandante, recoge Diario de Almería. Dicho tribunal ya señaló a Álamo como responsable de «un enorme plagio en diferentes momentos y en distintos artículos», calificando su actitud como «parasitaria, sistemática y concienzuda» y con «voluntad de apropiación», señala Eldiario.es.
La defensa del demandado
Por su parte, Álamo negó la ilegalidad y se defendió señalando que los textos objeto de controversia eran citas o referencias indirectas, además de términos empleados comúnmente en las obras relacionadas con la materia, «lo que excluye la posibilidad de plagio», continúa Retraction Watch.
También recordó que la propia Universidad había descartado una denuncia sobre este tema, si bien el tribunal consideró que la UAL se limitó a señalar que los hechos «no constituían falta disciplinaria», sin calificarlos ni desechar el plagio. Además, aclaró que los fragmentos en cuestión no eran citas mal referenciadas, sino «reproducciones unas veces literales, otras sustanciales o copias casi idénticas», añade el Diario de Almería.
El TS rechaza el recurso de casación
La apelación del demandado contra la primera sentencia ya fue desestimada y ahora la Sala de lo Civil del Alto Tribunal tampoco ha hallado «interés casacional» en el último recurso interpuesto, confirmando el «alto grado de similitud estructural, léxica y sintáctica» de los textos originales y las copias.
Privó al autor de sus derechos morales
El tribunal considera asimismo que borrar al autor y «robar su obra es la forma más grave de vulneración de los derechos morales, ya que equivale a privarlo de su autoría», indica la sentencia. Además, considera grave el hecho de que ambos profesores pertenecieran al mismo departamento de la facultad, lo que supone una «conmoción» y un «impacto considerable en la convivencia y el clima laboral, dentro del espacio de trabajo».
Por todo ello, la sentencia obliga a retirar los dos libros publicados por Álamo Felices en 2009 y 2015 con la UAL, además de dejar de reproducir y retirar de la circulación los siete artículos plagiados en revistas de filología, o bien «marcarlos claramente como plagio». Revistas como Dicenda, Cronopio o Tropelías ya han retirado los artículos señalados.
Por último, condena al demandado a pagar 5.000 euros por daños morales para reparar el «ninguneo» al verdadero autor.
Fuentes: Retraction Watch, Diario de Almería, Eldiario.es.

